Durante el embarazo y el parto la osteopatía ayuda al cuerpo a prepararse para los cambios que se producen a lo largo de éstos.

Después del parto, ayuda a la mujer a recuperarse y a adaptarse a su nueva situación con el bebé. · En el primer trimestre, la osteopatía prepara la espalda para los cambios que se producirán cuando el bebé vaya creciendo y se modifique el centro de gravedad. · En el segundo y tercer trimestre tratará el dolor lumbar, dorsal o de costillas típico del embarazo facilitando una buena movilidad a las vértebras a la vez que mejorará la circulación y el drenaje vasculo-linfático para prevenir edemas, varices y piernas cansadas.

Garantiza que los huesos de la pelvis y las vértebras lumbares tengan una buena movilidad durante el parto, para que la cabeza del bebé se pueda encajar en el canal del parto y así facilitar su salida.

Asegura que los músculos y los ligamentos de la pelvis estén flexibles y relajados para favorecer el periodo de dilatación y el expulsivo durante el parto.