FALSO

Si alguna vez habéis pensado que una persona por ser asmática no debe practicar la natación estabais equivocad@s, ese mito es falso.

Son varios los factores que hacen que la práctica de la natación sea beneficiosa para los asmáticos: el lugar donde se practica, un entorno templado y húmedo como una piscina, disminuye notablemente la patología. Además, tanto para niños como adultos, fortalece la musculatura involucrada en la entrada y salida de aire en los pulmones (inspiración, espiración) y distiende las vías aéreas desde adentro con presión positiva, (siempre que se suelte el aire debajo del agua).

Por último, al ser un deporte individual, cada persona regula la intensidad y la cantidad del esfuerzo según su propia necesidad e interés.